El Deporte como Medio Educativo

Cuando hablamos de deporte, principalmente hacemos referencia a tres aspectos: RECREATIVO, que estaría orientado a la diversión con los amigos o personas con intereses comunes, con el único fin de pasar un momento entretenido; COMPETITIVO, con el fin de ganar alguna medalla o trofeo; SALUD, para mantener un estado físico que permita estar saludable, pero olvidamos hablar del aspecto EDUCATIVO que contiene el deporte. En este sentido, podemos decir, que la práctica deportiva lleva puesta una mochila de valores y actitudes, como el compañerismo, la solidaridad, el trabajo en equipo, la perseverancia, el compromiso, etc., así, cuando juego un partido con los amigos, debo respetar las reglas que nosotros mismos hemos puesto, para poder compartir ese momento en un ambiente agradable y sentir satisfacción de pertenecer a ese grupo, aplicando reglas básicas de convivencia; también, cuando me preparo para una competencia, toda la disciplina que hay detrás para poder llegar en las mejores condiciones a competir y mejorar el rendimiento cada vez, por ejemplo, debo estar a la hora, alimentarme de buena forma, ser responsable, escuchar a los demás, compartir conocimientos, expresar como me siento, comunicarme con mi entrenador o equipo. Si analizamos todos estos elementos que me genera la práctica deportiva, claramente podemos observar que son parte de nuestra vida cotidiana, es decir, podemos educarnos para la vida y utilizar el concepto educación desde su plano más amplio y no desde el que generalmente le damos, que es desde el punto de vista académico, esto no es, para aprender contenidos que luego repetimos en un test, esto es, aprender para aplicar en nuestro día a día, en nuestra vida cotidiana. Pongan el siguiente desafío a un niño, pararse en una posición invertida, apoyando su cabeza y manos en el suelo. Si no puede hacerlo, aparecerá la frustración, pero el desafío está y debe conseguirlo, por lo tanto deberá practicar mucho, pedir un consejo de cómo hacerlo mejor, ayudarse con amigos, dedicarle tiempo, perseverar, evaluar sus avances, modificar algunos movimientos, mejorar su atención, mantenerse concentrado, a pesar de que no pueda un día, al otro deberá continuar hasta conseguir el objetivo, manejar sus emociones, etc., es decir, la vida misma.

Ojalá, se progrese en esta área, e instituciones públicas, privadas y familias incorporen el deporte dentro de sus actividades diarias, ya que aparte de ser la mejor medicina, es también un gran educador.

 

José Díaz Cerda / Lic. en Educación / Profesor de EFI / Entrenador de Basket

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