¿Ganar o Divertirse?

Esta pregunta, genera siempre largas discusiones. Ya hemos mencionado que estamos en una sociedad muy competitiva, y que el “ganar”, es el principal objetivo por el cual competimos en un deporte. Si ganamos, podemos “evaluar positivamente” nuestro desempeño, tanto entrenadores como jugadores, pero si solo buscamos ganar, perderemos el real sentido de lo que es el espíritu de una competencia deportiva.

Muchas veces, ganamos teniendo un mal desempeño, otras ganamos y participamos muy poco del juego, otras nos vamos con la victoria, pero sin convicción de haber dado nuestro mayor esfuerzo, entonces, podemos ganar pero sin habernos divertido. Bien, sobre todo en el deporte formativo, que es donde debemos encantar a los niños con la practica deportiva y el sentido de pertenencia a ese grupo o equipo, la tarea nuestra como entrenadores es principalmente, que se divierta, para así lograr adherencia a esa practica deportiva. Si solo buscas ganar como único objetivo, podemos inferir que los logros están en relación a las victorias conseguidas por el entrenador, más que el aprendizaje y el disfrute de los niños. Digo esto, ya que la principal razón por la cual los niños se suman a alguna practica deportiva, es la diversión, no por que en el deporte exista un ganador.

El ganar vendrá como consecuencia de un trabajo bien realizado, en términos de un esfuerzo que implique un gran desarrollo de las capacidades de nuestros deportistas, que luego en la competencia puedan desenvolverse con naturalidad y fluidez, sin frenos que limiten estas capacidades, gracias a que la diversión es un componente motivacional que les permite estar más concentrados y así poder tomar mejores decisiones, que al final del juego, les dará la victoria.

Al divertirse, querrá volver con ganas de aprender más, de esforzarse al máximo para mejorar, de ser constante y sistemático con su preparación, de competir con naturalidad, de cooperar por el objetivo no solo individual, si no también de equipo.

Entonces, si queremos ganar, ganemos en formar deportistas leales y esforzados, que sean personas de bien y que así, como haya perdido o ganado en el partido, debe entender que es solo una consecuencia de su preparación y desempeño en la competencia, pero que al día siguiente debe seguir preparándose igual, para seguir sintiendo satisfacción por lo realizado.

José Díaz Cerda / Lic. en Educación / Profesor de EFI / Entrenador de Básquetbol

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