Reflexión de Minibasket

¿Cómo jugamos el minibasket?, ¿Cuál es el Reglamento de minibasket que utilizamos?, ¿Bases de la competencia?, ¿Formación o solo basket recreativo?, ¿Nos importa realmente el minibasket?, ¿qué enseñamos en el minibasket?. Todas estas preguntas y otras más, me surgen al analizar el minibasket que estamos jugando.

Me da la sensación, de que no se le da la real importancia que esta categoría merece, lo digo, porque generalmente es el partido que muchos quieren que pase rápido, y que vengan luego los partidos de sistemas de juego, jugadas en la pizarra, minutos pedidos, tiros libres, triples, etc.

Bien, la discusión es amplia y seguramente en la lectura de este breve análisis, pueden surgir muchas otras interrogantes y opiniones, y espero que así sea, con el fin de poder conocer las distintas realidades. Yo lo haré, desde lo que he vivenciado.

Una de las cosas que cuestiono mucho, es el arbitraje. Veo que no tenemos árbitros preparados para esta categoría. Me refiero, a que muchos árbitros (no todos), no son un complemento para el aprendizaje de los niños. Siendo estos, “expertos en las reglas del juego”, veo muy poca intervención respecto de colaborar con la enseñanza en la práctica misma, es decir, son muy pasivos en su labor. Si bien, se utiliza mucho la flexibilidad, con la idea de “dejar jugar”, para que el juego tenga mayor fluidez, a veces, tanta flexibilidad, genera confusión en los niños y perjudica el aprendizaje. El “dejar jugar” no entrega ese espacio de aprendizaje necesario para dar significado al mismo. La propuesta es, pedirles y permitirles a los árbitros, mayor protagonismo, que sean un complemento con niños y entrenadores; que tengan siempre un trato cordial y asuman un rol de “entrenador de reglas”, para la comprensión del juego.

Volviendo atrás y refiriéndome al “dejar jugar”, creo que es perjudicial y no solo en el aprendizaje de lo técnico, si no que en el cuidado físico de los niños. Por ejemplo, si permite el contacto más de lo usual y no ayuda a recordar a ese chico que debe tomar cierta distancia o que no debe empujar, ese niño lo seguirá haciendo y comienzan los accidentes, caídas y golpes peligrosos, que terminan por sacar al niño afectado de la cancha, todo esto, por “dejar jugar” un poco más para que el juego fluya. El árbitro en mini, no solo debe hacer sonar el silbato cuando el balón sale o alguien hace alguna falta, debe colaborar con el entrenamiento del reglamento. Para esto, debemos reunirnos entrenadores y árbitros, para acordar como queremos jugar en el mini básquetbol y que es lo que queremos que los niños logren aprender en los partidos.

 Otro de los grandes problemas que visualizo, es la defensa en mini, y estos se dan creo, porque no se enseña. La defensa, es tan importante como la ofensiva, y es de lo primero que debemos enseñar. Podemos partir con algo muy simple, la asignación del jugador, luego iremos incorporando, elementos de la técnica y la táctica. Aquí, es donde se producen muchos problemas, y vuelve a aparecer el tema de los árbitros en conjunto con el reglamento o bases del torneo que estemos jugando. Si las bases dicen, que se debe utilizar solo la defensa individual, el árbitro debe hacer valer esa regla sí o sí, y no permitir dobles o triples marcas, si estas no vienen desde la ayuda. Sancionar con una falta técnica, al equipo que no cumpla con la defensa y un tiro libre para el equipo contrario, es una buena forma de ayudar a corregir este aspecto. No se que pasa, pero este es un tema del que nadie se hace cargo y es muy difícil que suene el silbato por esta razón. No es que se busque sancionar por esto en todo momento y obtener muchos tiros libres por la mala defensa del equipo contrario, pero estoy seguro, que si el árbitro cobra esa falta de doble marca, sin venir de la ayuda, por ejemplo, esos niños que lo hicieron, entenderán que no lo deben hacer y se irán a cumplir con su rol defensivo, con la asignación individual que le dieron, así, tendrá un espacio de práctica, para seguir aprendiendo a marcar al jugador sin balón y al con balón. El árbitro entonces, debe tomar un rol protagonista (que los entrenadores deben permitir) y al ver que esto no se está cumpliendo, recordarles a los jugadores de forma verbal y como un asistente más, que deben marcar a su jugador y no quedarse en la zona esperando todo el tiempo. Esto debe ir, como mencioné anteriormente, de la mano de este complemento entre árbitros, entrenadores y jugadores.

Los entrenadores, debemos ponernos de acuerdo sobre las reglas, respetarlas y no reclamar, ya que esto crea un mal clima y por supuesto comienza a perjudicar el desarrollo del juego y el desempeño del árbitro y jugadores.

Debemos jugar un mini básquetbol más formativo, es decir, ser más rigurosos con el reglamento y hacerlo más formal, no quiero decir, más competitivo, y someter a los niños a grandes presiones ni mucho menos, el espíritu es ayudar a la transición a U13; siento que estamos jugando un básquetbol extremadamente recreativo, quedándonos solo con las consignas de la diversión y de sumar experiencias. Creo que además de estas dos, que son de gran importancia, debemos agregarle significado a lo vivido en el partido, esto nos ayudará, primero, a seguir aprendiendo y segundo a evaluar lo que estamos enseñando.

En resumen, no debemos confundir, jugar un mini básquetbol RECREATIVO, que hace alusión a un juego que me divierte y me entretiene, con FORMATIVO, donde nos enfocamos en la enseñanza de todos los aspectos del deporte.

“ No disminuimos la altura de los cestos en minibasket, para que los niños anoten más, lo hacemos, para enseñar mejor ”.

José Díaz Cerda / Lic. en Educación / Prof. de Educación Física / Entrenador de Básquetbol

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